Ni cinco ni diez: seis museums for lovers para conquistar y amar mucho en San Valentín

 

Estos días circulan multitud de repor sobre como pasar el día de San Valentín con tu pareja: los mejores restaurantes, spas, escapadas románticas, regalos…

Pero ¿porqué no pasarlo disfrutando de esos museos tranquilos, pequeñitos, especiales, que nos ofrecen belleza pausada en la intimidad a través de sus obras, de su arquitectura o incluso de su café? ¿porqué no deambular cogidos de las mano entre el silencio que nos ofrecen las salas medio vacias? Seré muy friki, seguro, pero a mi me apetece cualquiera de ellos más que un spa, una caja de bombones o un sábado de tiendas. 

Esta es mi propuesta. 


Museo del Romanticismo, Madrid. 

Comenzamos con todo un clásico, aún desconocido para los no adictos a los museos. Un pequeño tesoro en el corazón de Madrid que enamora por su propuesta museística, y por su café-jardín, que compite en atractivo con las piezas exhibidas. La tarde perfecta para el próximo día 14, más si con suerte hace solecito y podeis iniciar la visita tomando primero un café con tarta en ese jardín decimonónico al que os aseguro, volveréis con frecuencia.  El Museo ofrece una visión global sobre el arte, la historia y la vida cotidiana de la España del Romanticismo (siglo XIX) con piezas curiosas y maravillosas que van recreando los diferentes ambientes de una casa particular de la época. 

Fuente y más info: http://museoromanticismo.mcu.es/informacion.html

Museo del Romanticismo

Museo del Romanticismo

 

Museo de L’Orangerie, París.

Si tienes la fortuna de poder escaparte unos días a la que llaman ciudad del amor (para mi es Florencia, pero no es este el debate), París, no puedes dejar de visitar el Museo del Invernadero de los Naranjos, pues creo que es esta su traducción. El nombre por si solo ya no puede ser más poético y lo que te espera dentro mucho menos:  una pequeña y delicadísima selección de pinturas impresionistas y postimpresionistas y de arte moderno de principios de siglo, entre las que destaca, y aquí es donde yo os quería llevar,  Las Nymphéas de Monet. No os podréis dejar de abrazar mientras las contempláis. Prometido. 

Fuente y más info: http://www.musee-orangerie.fr/

orangerie

orangerie

 

Casa Lis, Salamanca. 

Si no podéis ir tan lejos, no os preocupéis, la bella Salamanca nos ofrece su Museo-Casa Lis. Conocida por su plaza Mayor, su universidad y su tapeo, la ciudad esconde un secreto coqueto y magníficamente conservado: un palacete modernista convertido en museo de Art Decó y Art Nouveau.  Las piezas acompañaran vuestras miradas, y el juego de luces de las vidrieras, el paseo. Si buscais además un recuerdo de este día inolvidable, la tienda cuenta con un merchandising muy tentador  a la altura de cualquier gran museo. Prepararos para daros el sí quiero. Advertidos estáis.

Fuente y más info: http://www.museocasalis.org/nuevaweb/

casa lis

 

Chiostro del Bramante, Roma. 

Un oasis de tranquilidad a escasos diez metros de la archivisitada  Piazza Navona, el Claustro de Bramante no es un museo, si no una  sala de exposiciones temporales que alberga además las Sibilas de Rafael. El edificio, obra de Bramante como indica su nombre, es un magnifico ejemplo de arquitectura del renacimiento, en el que difícilmente encuentras turistas ni casi romanos, a pesar de la calidad de sus temporales. Actualmente podréis visitar las inquietantes arquitecturas de Escher, pero aun cuando esta no os apetezca la temporal, tomaros un café disfrutando del claustro del XVI  y  asomaros a ver las Sibilas, no os arrepentiréis, aunque por falta de tiempo tengáis que dejar de ver algún monumento más famoso. Palabra de honor.

Por cierto, podéis alojaros también, y las vistas no pueden ser más In Love… ahí lo dejo.

Fuente y más info: http://chiostrodelbramante.it/

Chiostro

Casa Museo de Saramago, Lanzarote.

¿Necesitáis un poco de calor para encender la llama de vuestro amor?  El norte y centro de la isla de Lanzarote está alejado de toda masificación y turisteo familiar, y las buenas temperaturas en esta época del año están prácticamente aseguradas. Si os decidís por este destino no dejéis de visitar la casa-museo que el nobel de literatura José Saramago habitó en Tías. Impregnada de sosiego, de letras, de sabiduría, de sabor, de personalidad, de todo el carácter del escritor portugués, la inspiradora visita finaliza con un exquisito café en el jardín, de cuyas impresionantes vistas al mar  no os olvidareis jamás.

Fuente y más info: http://acasajosesaramago.com/

Saramago

Saramago

 

Museum Villa Stuck, Munich.

La última propuesta de este años es arriesgada: para los iniciados en los museos y el arte, para los góticos, para los amantes del simbolismo y el art nouveau menos comercial, para los buscadores de originalidad y out of guides os recomiendo visitar  la casa museo del pintor Von Stuck. Una maravillosa villa ligeramente alejada del centro turístico de Munich que merece, con creces, la pena visitar. Deambular por cada una de sus habitaciones, solitarias y en penumbra, rodeados de murales del artista en una profusa, exótica y abundante decoración en paredes alejada de los cánones más conocidos, impregnarse de la atmósfera de misterio que se respira en cada estancia, relajarse si el tiempo lo permite en los jardines traseros de la espectacular villa os permitirá comprobar si vuestro amor resiste los silencios.

Fuente y más info: http://acasajosesaramago.com/

Munich

Munich

 


 

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